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OBJETIVOS GENERALES DE LA IGLESIA

La Iglesia Nuevo Amanecer, para su funcionamiento integral, apunta cada día a alcanzar los siguientes objetivos generales, con la gracia de Dios:
1) - Hacer discípulos de Cristo que se reproduzcan, de cada miembro de la iglesia, implantándose un discipulado bíblico y práctico para conducir a cada creyente a un compromiso total con Jesucristo y acompañándoles en el proceso de madurez en Cristo, capacitándolos para su reproducción.
2) - Desarrollar una adoración ungida y dinámica, que lleve a cada miembro a experimentar en forma creciente y continua la presencia de Dios, tanto en lo individual como en lo grupal.
3) - Incentivar a un constante amor y preocupación por los perdidos sin Cristo, alcanzando con el Evangelio de salvación al mayor número posible de personas, a través de todos los medios a nuestro alcance, o el desarrollo de otros aún no usados.
4) - Cultivar una constante visión misionera en cada miembro, tanto a nivel nacional como internacional, preparando y apoyando en el envío a los que respondan al llamado de las Misiones, con la necesaria infraestructura para ello.
5) - Capacitación del liderazgo de la iglesia, en una formación teórico-práctica, para un mejor servicio en las diferentes áreas o ministerios en los cuales están involucrados.
6) - Cultivar continuamente entre los miembros de la iglesia un espíritu de amor y comunión crecientes, incentivando el cuidado y la preocupación mutua, bregando por la unidad del cuerpo de Cristo.
7) - Servir al prójimo, en un espíritu de amor desinteresado, concientizando a la iglesia a un servicio humanitario, en el nombre de Cristo, comenzando primeramente con los de la “familia de la fe”.
8) - Énfasis en una mayordomía integral de la vida (en tiempo, dones y dinero).
9) - Desarrollo de un ministerio para las familias, con énfasis en el cuidado de matrimonios y hogares de los miembros de la iglesia.
10) - Enseñanza bíblica continua, en cultos, en células hogareñas y organizaciones básicas (niñez, adolescentes, jóvenes, damas, hombres, etc.).

 

PRÁCTICAS DISTINTIVAS DE LA IGLESIA

1. CÉLULAS FAMILIARES CASERAS (Hch. 2:46; 5:42)

Una de las características distintivas de esta iglesia es: el cuidado, desarrollo y crecimiento de cada creyente a través de células familiares caseras.
Propósito de las mismas:
1. Adoración (el creyente crece con otros en reconocer a Dios por sobre todas las cosas).
2. Proclamación (oportunidad de evangelizar, invitando a familiares, amigos y vecinos para que escuchen el Evangelio).
3. Enseñanza (estudio de la Palabra de Dios; desarrollo en el discipulado y crecimiento en los principios bíblicos).
4. Comunión (desarrollo de relaciones interpersonales sanas, cuidado en amor).
2.1 - Servicio (oportunidad de ayudarse mutuamente, a los necesitados del grupo).
3.- Meta: que todos se congreguen en alguna célula casera. Se organizan, de tal manera que convengan a cada miembro (por horarios y distancia del domicilio).
4.- Funcionamiento:
4.1- Líder (obrero autorizado que dirige reunión semanal), que preside el grupo.
4.2 – Co-líder (es un obrero autorizado por la iglesia), que apoya al líder.
4.3 – Anfitrión (un dueño de casa), que ofrece su hogar para estas reuniones.

2. AYUNO Y ORACIÓN (Hch. 13:3; 14:23)

Se anima a cada miembro a guardar una vida personal y una disciplina diaria privada. Practicamos el ayuno como un arma poderosa (cadenas de ayunos programados), “Montes de Oración”, o cultos de intercesión, donde se espera el involucramiento de cada miembro en reuniones semanales de oración (Stg. 5:16; Sal. 35:13; Mt. 17:21; 1ª Ts. 5:17).

3. DEVOCIONAL DIARIO (1ª Ti. 4:7-8)

Se anima a cada miembro de la iglesia a tener un altar con Dios; vida piadosa; estudio serio de la Palabra de Dios (Sal. 5:1-3; Sal. 1:2-3). Dios quiere que cada uno crezca en el conocimiento de su Palabra. En esta Iglesia, además de materiales de estudio que se tiene (comentarios bíblicos, DVD’s, CD’s, etc.), se cuenta con el servicio de la “Escuela de Crecimiento”, en dónde maestros capacitados enseñan y guían en el crecimiento de las Sagradas Escrituras.

4. GUERRA ESPIRITUAL (Ap. 12:7-11)

1.- Esta iglesia cree en la existencia y realidad de Satanás y sus demonios (1ª Jn. 3:8; Is. 14:12-17).
2.- Se recomienda a cada creyente en esta iglesia a tener una actitud de “vigilancia” continua contra las “asechanzas del diablo” (Ef. 6:11).
3.- Ministerio de Liberación: Dios le ha dado a la Iglesia la autoridad y el poder de echar fuera los demonios (Mr. 16:17). Esta iglesia cuenta con líderes capacitados para este ministerio.
4.- Herramientas de guerra: damos énfasis en esta congregación a la oración, al ayuno, el nombre de Jesús, la sangre de Cristo, la Palabra de Dios y el poder del Espíritu Santo (Ap. 12:11).

5. SANIDAD INTERIOR (Lc. 4:18)

1.- El individuo fue creado por Dios con: cuerpo, alma y espíritu (1ª Tes. 5:23).
2.- Alma, asiento de: mente, voluntad y emociones.
3.- Marcamos la diferencia entre: salvación (acto soberano, instantáneo, de una vez y para siempre) y la restauración (el obrar del Espíritu Santo en el alma), sanando recuerdos dañados y emociones marcadas por traumas, raíces de amargura de su vida pasada, que atan a la persona, no permitiendo su desarrollo y madurez cristiana. Los pecados han sido perdonados, pero, las marcas y consecuencias de los mismos (nuestros o de otros), dejan sus secuelas.
4.- Maldiciones ancestrales: entendemos que son reales, y enseñamos que tenemos el poder de la sangre redentora de Cristo para quebrar, para siempre, herencias de maldición familiar (Éx. 20:5-6).
5.- Ministerio de Consejería y Sanidad Interior: se cuenta con un grupo de líderes capacitados y autorizados para dicho fin, que están al servicio de cada miembro.

6. REGLAS DE MORAL Y ÉTICA CRISTIANA (Ti. 2:1-15)

1.- Hechicería y superstición. Son prácticas que la Biblia prohíbe, así como el curanderismo. En esta iglesia entendemos que el creyente no debe participar ni estar envuelto en ninguna de estas cosas, pues Dios prohíbe tales actividades y, como salvados por Cristo y miembros de su iglesia, debemos apartarnos de tales prácticas, renunciando a ellas (Lev. 19:31; Deut. 18:9-13).
2.- Santos e imágenes. Dios prohíbe el tener y adorar a santos e imágenes o cualquier otro tipo de objeto que es motivo de adoración o superstición. Dios pide que su pueblo (en este caso cada creyente) no adore ni tenga objetos para adoración. Al pasar a ser miembro de esta iglesia, solicitamos que el creyente esté dispuesto a despojarse de cualquier objeto que tenga en relación a lo dicho. Dios espera que se le obedezca de todo corazón y con agrado, pues redundará en el beneficio del creyente.
3.- Juegos de azar. El creyente debe ser una persona con un buen testimonio. Entendemos en esta iglesia, que no es del agrado de Dios que nos juguemos el dinero que El nos ha concedido. Por otro lado, estos juegos, como los lugares en que se practican, no son los mejores para que un creyente los frecuente. El creyente debe apartarse de todo juego que esté envuelto en mala fama, aunque sólo sea por distracción, incluyendo los juegos en la T.V. (loterías, bingo, rifas, quinielas, etc.)
4.- Estado civil. Algunos aceptan a Cristo como Salvador personal y llegan al estado de salvación, estando en una incorrecta situación civil (ej.: concubinato o vínculo matrimonial anterior no disuelto), pero una vez salvado deben estar listos a vivir la nueva vida en Cristo. El que esté viviendo ilegalmente delante de las leyes morales, debe normalizar su vida antes de bautizarse, o al ser miembro de esta iglesia.
5.- Vicios (alcohol, drogas, tabaco). Nosotros, en esta iglesia, creemos que el fumar, tomar drogas no prescritas por un médico, y beber bebidas alcohólicas en exceso es nocivo para la salud. Las mismas no deberán ser nunca tropezadero para los más débiles, ni que den mal testimonio por ello. En reuniones sociales auspiciadas por los miembros - tanto se realicen en predio de la iglesia o en reuniones públicas, en locales alquilados - recomendamos el no consumo de bebidas alcohólicas. Estas cosas van en contra de la enseñanza bíblica de cuidar nuestros cuerpos, porque son templo del Espíritu Santo (1ª Co. 6:19-20). La persona que se abstiene de tales vicios será bendecida por Dios y además en extensión a su familia. El creyente debe vivir una vida apartada de tales vicios, y ser ejemplo en la comunidad, para que nadie tenga que acusarle de ser miembro de una iglesia en la que se adora a Cristo mezclado con tabaco y bebidas embriagantes. Cada creyente, listo a ser miembro de la iglesia de Cristo, debe estar dispuesto a dejar tales vicios, y el mismo Señor que le salvó le dará la fuerza necesaria para abandonarlos. “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen, todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna” (1ª Co. 6:12).
6.- Bailes o fiestas mundanas. Estos son una práctica que no agrada a Dios ni tampoco los lugares donde se practican. Por lo tanto, el creyente debe abstenerse de practicarlo y de asistir a los sitios de fiestas bailables. En caso de fiestas sociales auspiciadas por los miembros de esta iglesia, recomendamos el no uso de música secular, ni bailar al compás de ritmos mundanos, pues nuestros cuerpos no pueden servir simultáneamente a dos señores. Quedando a criterio personal de cada uno, delante de Dios, el hacerlo en forma privada. Pero sí animamos en esta iglesia, que el creyente dance sólo para el Señor.
7.- Divorcio y re-casamiento. Serían muy extremas las distintas opiniones y posiciones a objetar sobre el divorcio. Pero basados en las enseñanzas de Jesús en Mateo 5:32, el miembro que, sin haber razón de adulterio, tomare la decisión de divorciarse de su cónyuge, siendo los dos creyentes, deberá atenerse a la disciplina de la iglesia. En el caso de que el cónyuge no creyente le pidiere al creyente carta de divorcio, este último deberá dejar libre curso al trámite por vía legal, no debiendo iniciar acción legal de su parte.
Bases bíblicas sobre el divorcio:
7.1 - Cuando Jesús habló privadamente con sus discípulos (Mr. 10:11-12) no dio excusas para el divorcio, y dijo que el nuevo matrimonio era adulterio.
7.2 - El divorcio no es una opción para los cristianos.
7.3 - “…salvo por causa de fornicación” (Mt. 19:9), fue dicho a fariseos de corazón endurecido, y no a los discípulos. No fue una excusa, sino una aclaración de la respuesta de Moisés a la dureza del corazón del pueblo de Israel.
7.4 - El nuevo matrimonio concretado mientras el ex cónyuge aún vive es un acto de adulterio (Ro. 7:3; Lc. 16:18; Mr. 10:11-12).
7.5 - Opciones: si es divorciado o separado, 1ª Corintios dice que debe:
a) “quedarse sin casar”.
b) “reconciliarse”.
7.6 - Ninguna condenación (Ro. 8:1).
7.6.1 - Si has experimentado el divorcio y te has vuelto a casar ya como cristiano:
a) Tuvo que haber sido el resultado de una falta de conocimiento, tanto de parte tuya, como de aquellos que te aconsejaron.
b) Esta enseñanza NO tiene el propósito de hacerte sentir culpable.
c) Cuando descubrimos que hemos obrado en contra de la voluntad de Dios en cualquier área de nuestra vida, necesitamos arrepentirnos de ello.
d) El adulterio se perdona (así como cualquier pecado) cuando se confiesa como tal.
e) Recibe el perdón y sigue adelante desde este punto.
7.6.2 - Arrepentimiento:
a) La palabra griega para “cometer adulterio” indica un acto singular, cometido una sola vez, no uno cometido vez tras vez.
b) Lo que constituye el adulterio es el acto de casarse nuevamente, y no la unión sexual resultante.
c) Cuando el nuevo matrimonio es adúltero, el matrimonio se establece sobre un fundamento pecaminoso; Cristo no puede entrar en una unión pecaminosa.
d) Solo cabe que te arrepientas y pidas perdón al Señor. El arrepentimiento de la base pecaminosa del matrimonio, establece a Cristo como fundamento y le abre la puerta para que sea una parte vital de ese nuevo matrimonio.
e) Por favor, escudriña las Escrituras para determinar qué es lo que realmente dice. Las opiniones de personas frecuentemente son evaluadas con el mismo peso que lo que la Biblia dice, trayendo confusión.
f) El propósito de esta enseñanza es traer libertad y poner fin al hostigamiento y condenación que provoca este pecado.
7.6.3 - Una vez que te has arrepentido y has recibido el perdón de Dios, no permitas que el enemigo te hostigue y condene más.
7.6.4 - Conforme tu testimonio entra en armonía con la Palabra de Dios, puedes ayudar a otros para que eviten el dolor y el conflicto que tú ya has experimentado con el divorcio.
7.6.5 - Prosigue hoy desde este punto, y deja atrás el pasado.

8.- Fornicación y adulterio. La fornicación y el adulterio, son pecados contra Dios y son condenados por las Sagradas Escrituras (Éx. 20:14; 1ª Co. 5:1). El miembro de nuestra congregación que incurriere en este pecado se le llamará la atención, para que se arrepienta, y si no hubiere signos de cambio y arrepentimiento genuino, será puesto en disciplina correctiva, hasta lograr su arrepentimiento y ver frutos. Para mantener una salud espiritual y para salvaguarda del testimonio, exhortamos a cada creyente abstenerse y/o apartarse de todo aquello que le ensucie o que sea dudoso (ej.: conversaciones vanas y manejo de material pornográfico: revistas, cassettes, telefonía, DVD’s, Internet, etc.).
9.- Aborto. El aborto es un acto contra los principios bíblicos e inexcusable delante de Dios y de las enseñanzas bíblicas (Éx. 20:13). Las objeciones para ejecutar este hecho, aunque estas sean de carácter clínico, no son excusadas en su generalidad. Solamente en los últimos tiempos de embarazo, y si el caso requiriera de tener que elegir entre la vida de la madre o el bebé, es entonces que no tendría validez la sanción de la disciplina de nuestra iglesia, y se permitiría tal acción.
10.- Métodos de procreación científicos. Todo aquello que involucre a la procreación por medios desarrollados a nivel de la ciencia (clonación, fecundación in vitro, etc.) y aún casos como “vientre de alquiler”, entendemos como cristianos que va en contra de los principios de la creación divina, la ética y moral cristianas. Por lo tanto, entendemos que como miembros de la Iglesia no practicaremos tales métodos.
11.- Vestimenta. Creemos que luego de recibir a Cristo en nuestra vida, debemos reflejar externamente la vida interior que tenemos. En particular, aconsejamos a las damas de nuestra congregación el vestir decorosamente, con gracia y elegancia, pero no escandalosa o provocativamente. Se debe honra a Dios también en esto.

7. QUEBRANTAMIENTO (Is. 57:15)

1.- No al orgullo: cuidarnos de altanería y vanidad.
2.- Humillación: ante Dios y ante el hermano; reconocimiento de faltas (el otro es más que yo).
3.- Actitud de “siervos”: lavar los pies a los demás; no se dará lugar al Servicio en esta iglesia a nadie que no lleve esta característica.
4.- Marca de esta iglesia: estar “quebrados” constantemente ante Dios; vidas transparentes. Estamos más interesados en el “SER” de cada miembro que en su “HACER” (no nos importa todos los títulos que tenga, ni los dones y ministerios que ejerza, sino sus actitudes correctas, su personalidad sana y su carácter quebrado por Cristo).

8. AMOR AL HERMANO (KOINONÍA)

Animamos en nuestro ministerio constantemente a una vida de perdón; cultivar buenas relaciones; cerrar brechas; no hacer acepción de personas; restauración del hermano caído (1ª Jn. 1:7; 2ª Co. 5:18; Jn. 15:12-13).

9. VIDA LLENA DEL ESPÍRITU (Jn. 7:38-39)

1.- Entendemos que luego de recibir a Cristo como Salvador y entrar en su Reino, tenemos la orden bíblica de ser “llenos del Espíritu” (Ef. 5:18). Dios quiere que vivamos en Su Plenitud, siempre. ¿Para qué necesitas vivir en la plenitud del Espíritu?:
a) - Para que te inspire en tu fe y obediencia al Señor.
b) - Para que Dios pueda obrar libremente en tu vida.
c) - Para que conozcas más y más de Jesucristo.
d) - Para que tengas ánimo y denuedo para dar testimonio de Él.
e) - Para acompañarte a orar según la voluntad de Dios.
f) - Para conformarte a la imagen de Cristo en todas las áreas de tu vida.

2.- La Plenitud del Espíritu Santo es la provisión gratuita de Dios para todos los cristianos. No puede ser ni complicado ni difícil. Recíbelo con fe y sencillez, confiando en la bondad y generosidad de Dios. Ten presente las siguientes pautas al disponer tu corazón ante el Señor:
a) - El Espíritu Santo ya está en medio del pueblo de Dios, aquí en la tierra. Por eso, no tienes que ir lejos para gozar de Su Plenitud. Pide a otro discípulo cristiano que te acompañe y que ore por ti, a fin de que recibas la llenura del Espíritu Santo.
b) - Si te has entregado a Cristo como tu Señor y Salvador, y has recibido el perdón de tus pecados, ya estás en condición de recibir la Plenitud del Espíritu Santo. La fe y el arrepentimiento te han preparado para ello. Pídelo en fe y cree que lo has recibido.
c) - Pide al Padre que te llene del Espíritu (Lc. 11:13). A Dios le agradará contestar esta oración.
d) - Luego, abre todo tu ser a Dios para amarle, para ser lleno de Él, para recibir Su inspiración, para que el Espíritu obre con libertad en tu vida. Alégrate en Su Presencia. Comienza a “beber” del Espíritu con todo tu corazón (Jn. 7:37-39).
e) - Entonces, deja fluir los ríos de Dios en tu interior. Con actitud de fe y expectativa, ríndete ante la operación del río de Dios. No siempre obra de igual manera, sino que reparte dones y gracias según Su soberana voluntad. A medida que tienes conciencia de esa operación interior, exprésala con fe, sea hablando en otras lenguas, con un hablar inspirado, o con otro don que El te da. No lo compliques, sino que en sencillez manifiesta lo que Dios te ha dado.
f) - Posteriormente, sigue viviendo en dependencia del Espíritu Santo. No te quedes simplemente con las manifestaciones exteriores o las sensaciones que has experimentado. Esto es apenas el comienzo. El te inspirará, te corregirá y te orientará, a fin de que tu vida se asemeje cada vez más a la de Jesucristo.
NOTA: El don del Espíritu Santo es el mayor regalo que tiene Dios para su iglesia. Es un regalo que sobrepasa todo entendimiento. Entonces, entiende que la acción de gracias y la alabanza también sobrepasan nuestra cultura, temperamento y costumbres. El Espíritu Santo que ha llenado a uno hará crecer la medida de alabanza, proveyéndole de un nuevo lenguaje que se acomoda a lo que recibió. Estas nuevas lenguas pueden salir de la boca como torrente, o con palabras fijadas en la mente sin entenderlas (1ª Co. 14:2). Uno debe pronunciar estas palabras, dejando que el Espíritu las forme mientras se fije el corazón en Aquel a quien van dirigidas: al Hijo amado y al Padre, aunque parezcan sonidos indecibles o balbuceos sin sentido.
Ante esta llenura del Espíritu ocurren las más variadas experiencias. Algunos ríen con oleadas de gozo; otros sienten un profundo llanto de limpieza. Algunos caen al suelo tocados por la mano de Dios; otros caen de rodillas. Algunos experimentan una explosiva alabanza en lenguas; otros un fuego abrazador en su fuero interior. No hay una regla fija para todos. El Espíritu Santo obra según la necesidad de cada uno. No pretendamos imponer de antemano la experiencia que queremos tener. Dejémoslo a la soberanía del Espíritu Santo. Lo importante no es el cómo de la experiencia, sino saber que has tenido un encuentro personal y relevante con el Espíritu Santo, que marque tu vida, y que luego de la misma, vivas en victoria, y con frutos que traen gloria a Dios.

10. MAYORDOMÍA INTEGRAL DE LA VIDA (Mt. 25:14-30)

1.- En tiempo: (Col. 4:5; Ef. 5:15-16)
Ejerciendo disciplina en horarios (puntualidad). Aprendiendo a buscar y vivir las prioridades en la vida:
a) con Dios (tiempo devocional)
b) con matrimonio (esposo/sa)
c) con familia (hijos o hermanos)
d) con trabajo (patrón/empleados)
e) con iglesia (cultos/ministerios)

2.- En talentos y dones: (1ª Pedro 4:10-11)
El don espiritual es una gracia inmerecida que Dios da a los miembros del Cuerpo de Cristo; una capacidad para hacer su obra.

A continuación, presentamos un listado de dones espirituales, con bases bíblicas, y la explicación de cada uno. Animamos a cada persona que se hace miembro de nuestra congregación, a que llene un “Test de Dones Espirituales”, marcando el don que cada uno cree que el Espíritu Santo le ha dado para servirle en la iglesia:

1 – PROFECÍA: Ro. 12:6; 1ª Co. 12:10; Ef. 4:11
El don de profecía es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de recibir y comunicar un mensaje inmediato de Dios a su pueblo por medio de una declaración divinamente ungida, en forma pública o privada.
2 – SERVICIO: Ro. 12:7
El don de servicio es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de identificar las necesidades no satisfechas con respecto a una tarea relacionada con la obra de Dios, y hacer uso de los recursos disponibles a su alcance para satisfacer aquellas necesidades y ayudar así a alcanzar los objetivos deseados.
3 – AYUDA: 1ª Co. 12:28
El don de ayuda es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo para invertir los talentos que posee en su vida, ministrando a los otros miembros del Cuerpo de Cristo, haciendo posible así que la persona ayudada aumente su eficiencia en el uso de sus propios dones y desarrollo de su vida cristiana.
4 - MISERICORDIA: Ro. 12:8
El don de misericordia es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de sentir simpatía genuina y compasión profunda por los individuos, cristianos o no cristianos, que sufren física, mental y emocionalmente, y transforman esta compasión en actos benéficos, hechos con alegría, que reflejan el amor de Cristo y alivian así los sufrimientos.
5 - DAR: Ro. 12:7
El don de dar es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de contribuir con sus recursos materiales a la obra de Dios con total liberalidad, desinteresadamente y con alegría.
6 - POBREZA VOLUNTARIA: 1ª Co. 13:3ª
El don de pobreza voluntaria es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de renunciar a las comodidades materiales y el lujo y adoptar un estilo de vida personal equivalente al de aquellos que viven en pobreza en una sociedad dada, a fin de servir a Dios del modo más efectivo y con alegría de corazón.
7 - ENSEÑANZA: Ro. 12:7
El don de enseñanza es la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de comunicar información significativa para la salud y ministerio de la iglesia y de sus miembros, de tal manera que los otros aprendan.
8 - EXHORTACIÓN: Ro. 12:8
El don de exhortación es la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de ministrar palabras de confortación, consuelo, ánimo y consejo a otros miembros de a iglesia, de tal manera que estos se sientan ayudados y sanados.
9 - LIDERAZGO: Ro. 12:8
El don de liderazgo es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de establecer objetivos para el grupo donde se reúnen, objetivos éstos que están de acuerdo con los propósitos de Dios para el futuro, y comunicar así estos objetivos a otros de tal forma que éstos, de modo voluntario y armonioso, trabajen juntos para alcanzar aquellos objetivos trazados, para la gloria de Dios.
10 - SABIDURÍA: 1ª Co. 12:8
El don de sabiduría es la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de conocer las intenciones del Espíritu Santo, de tal manera que recibe la respuesta a cómo aplicar un conocimiento dado a necesidades específicas que aparecen en el Cuerpo de Cristo y sabe cómo solucionarlas.
11 - CONOCIMIENTO o CIENCIA: 1ª Co. 12:8
El don de conocimiento es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de descubrir, acumular, analizar y clarificar información e ideas que son pertinentes al crecimiento y bienestar de la persona, revelados por el Espíritu Santo, y que bendicen al Cuerpo de Cristo.
12 - FE: 1ª Co. 12:9
El don de la fe es la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de discernir con extraordinaria confianza la voluntad y propósitos de Dios para el futuro de su obra, con intrepidez.
13 - SANIDAD: 1ª Co. 12:9
El don de sanidad es la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de servir como intermediarios humanos a través de los cuales Dios se complace en sanar la enfermedad y restaurar la salud, aparte de los medios naturales tradicionales que conocemos.
14 - MILAGROS: 1ª Co. 12:10
El don de milagros es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo para servir como intermediarios humanos a través de los cuales El se complace en ejecutar actos poderosos sobrenaturales que son percibidos por los observadores como alteraciones del curso ordinario de la naturaleza.
15 - DISCERNIMIENTO DE ESPÍRITUS: 1ª Co. 12:10
El don de discernimiento de espíritus es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo y que les permite saber con certeza si ciertas clases de conducta que se dicen ser procedentes de Dios son en realidad divinas, humanas o satánicas.
16 - LENGUAS: 1ª Co. 12:10, 28 y 29
El don de lenguas es la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de hablar a Dios en un lenguaje o idioma que nunca han aprendido y/o de recibir y comunicar un mensaje inmediato de Dios a su pueblo por medio de una declaración pública divinamente ungida por Dios, en un lenguaje o idioma que nunca han aprendido.
17 - INTERPRETACIÓN DE LENGUAS: 1ª Co. 12:10
El don de interpretación de lenguas es la capacidad especial que Dios da ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de dar a conocer en lenguaje normal o vernáculo el mensaje de aquél que habla en lenguas extrañas.
18 - APÓSTOL: 1ª Co. 12:28; Ef. 4:11
El don de apóstol es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo que les permite asumir y ejercer liderazgo sobre un cierto número de iglesias con una autoridad extraordinaria en asuntos espirituales, que es reconocida y apreciada por estas iglesias.
19 - ADMINISTRACIÓN: 1ª Co. 12:28
El don de administración es la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo, que les permite entender claramente los objetivos inmediatos y a largo plazo de una unidad particular del Cuerpo de Cristo, y diseñar y ejecutar planes efectivos para conseguir esos objetivos trazados.
20 - EVANGELISTA: Ef. 4.11
El don de evangelista es la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de hacer partícipes del Evangelio a los no creyentes, de tal forma que hombres y mujeres se hacen discípulos de Jesús y miembros responsables del Cuerpo de Cristo, de una manera efectiva.
21 - PASTOR: Ef. 4.11
El don de pastor es la habilidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de asumir responsabilidad personal por un grupo de creyentes, por el bienestar espiritual de los mismos, durante un período largo de tiempo.
22 - CELIBATO: 1ª Co. 7:7-9
El don de celibato es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de permanecer solteros, sin casarse, y gozar de ello, sin sufrir tentaciones sexuales indebidas.
23 - MARTIRIO: 1ª Co. 13.36
El don de martirio es la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de aceptar sufrimiento por la fe, y aún la muerte, sin dejar de mostrar una actitud gozosa y de victoria ante ello, dando así gloria a Dios.
24 - HOSPITALIDAD: Heb. 13:2; Ro. 12:13
El don de la hospitalidad es la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de proveer casa abierta y una cálida bienvenida a aquellos que necesitan comida y alojamiento, sin sentir peso ni molestia por ello.
25 - MISIONERO: Gál. 2:7-9
El don de misionero es la especial capacidad que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo para ministrar cualquiera de los otros dones espirituales que posean en una segunda cultura diferente de la de ellos.
26 - INTERCESIÓN: 2ª Co. 1:11
El don de intercesión es la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo de poder orar por largos períodos de tiempo, de un modo regular y ver así respuestas frecuentes y específicas a sus oraciones, en un grado mucho mayor de lo que se espera de un cristiano corriente.

Animamos a cada miembro de esta iglesia, el ofrecimiento a Dios de dones y ministerios. Y poniéndolos al servicio del Cuerpo de Cristo.

3.- En bienes materiales: (Mt. 10:8) “… de gracia recibisteis…”
Generosidad en “DAR”; actitud de gratitud a Dios (Fil. 4:14-18).
Principio de: siembra y cosecha (“siembro poco, recojo poco; siembro mucho, recojo mucho”). Prosperidad de Dios en nuestros bienes gananciales. Creemos que el Señor quiere prosperar la economía de sus hijos, no queriendo que ellos vivan en escasez de finanzas. Debemos de resistir todo “espíritu de miseria” que nos ata.
Cuidar lo que Dios nos dio: administrarlo con sabiduría; integridad y trasparencia en nuestros bienes gananciales (nada “trucho” ni trabajar en “negro”). No enredarnos en deudas (la misma es una falta de responsabilidad, y muchas veces es un espíritu inmundo que nos ata).

Dar a la obra de Dios, y a Dios; hay cuatro diferentes formas bíblicas:
a) - Diezmo. Es la décima parte de lo que recibimos como entradas fijas mensuales. En los tiempos antiguos estaba representado por el ganado, los frutos de la tierra y jornales. Hoy, nuestros ingresos están representados por el dinero.
El diezmo es una de las leyes que Dios dejó al pueblo de Israel (Lv. 17.30). Cristo lo aprueba como a otras leyes, y lo aplica a la vida cristiana. Jesús les dijo a los fariseos: “¡Hay de vosotros escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.” (Mt. 23:23). Lo que Cristo estaba diciendo, no era que no diezmaran, sino que de nada servía que diezmaran mientras no vivieran una vida cristiana. Debemos diezmar y vivir una vida cristiana.
El diezmo existía antes de la Ley Judaica, fue incluido en la Ley, y continúa vigente después de la Ley.
En Malaquías 3:8-10, Dios dice, que el hombre le está robando cuando no le da los diezmos a Él, tal como le pertenecen. ¡No seamos ladrones!. Esto es un mandato bíblico, ante el cual somos responsables, no tenemos libertad de elección: hay que obedecerlo. Dios, promete bendecirnos hasta que sobreabunde a todos los que le obedecen en esto. El diezmo no es una ley impuesta por la Iglesia; es una doctrina bíblica y un mandamiento que se enseña a cada creyente. En cuanto a obedecerlo, está entre tú y tu Dios.
En nuestra Iglesia los diezmos (10% entradas fijas mensuales), ingresan por Tesorería, y son volcados al Presupuesto General de la iglesia. Se darán sobres para ser entregados a los miembros en el momento de la ofrenda, los cuales deberás de llenar con los siguientes datos: nombre, cantidad o monto de diezmo, y mes al que corresponde. (Mal. 3:10, Mt. 23:23).
b) - Ofrendas (suelta, sin sobre, espontánea, todas las veces que se quiera). Ofrendas especiales (para Misiones, eventos evangelísticos, edificación de templo, etc.).
c) - Limosnas (ayuda social a los pobres, enfermos y necesitados) en forma anónima (“que tu derecha no sepa lo que hace tu izquierda”, Mt. 6:3). Entendemos que estas palabras de Jesús en su contexto, se refieren a la limosna que debería de permanecer en el anonimato, para salvaguardar nuestro orgullo, y no refieren a los diezmos.
d) - Primicias (10% de entradas extras; ganancias especiales; ej. venta de algún bien, aguinaldo, salario vacacional, etc.).

OTRAS PRÁCTICAS DE NUESTRA FE

1. - Unción de aceite. (Stg. 5:14-15). Creemos y practicamos el orar por las necesidades de las personas, tanto sean éstas físicas, espirituales o emocionales, ungiéndoles con aceite como la Biblia lo indica. Los Pastores y Líderes autorizados por nuestra Iglesia estarán al servicio de aquellos que lo necesiten. Esto podrá ser hecho en cultos públicos, en las células familiares caseras, centros asistenciales de salud o en las casas de los creyentes. El acto en sí de la unción de aceite simboliza la presencia y el poder del Espíritu Santo, siendo una práctica en obediencia y fe, no habiendo nada místico ni mágico en el aceite.

2.
- Oración por prendas. (Hch. 19:11-12). En situaciones ocasionales, oramos sobre las prendas de personas necesitadas física, espiritual y emocionalmente, cuando éstas no pueden concurrir a nuestras reuniones o estar cerca de algún líder autorizado de la Iglesia para que pueda orar por la misma. Entendemos que la unción de Dios tocará al necesitado y premiando la fe del mismo o del intercesor, no habiendo nada místico en la prenda en sí.

3. - Lavamiento de pies. (Jn. 13: 1-20). En momentos ocasionales, guiados por el Espíritu Santo, practicamos lo que Jesús nos enseñó. Es un acto de humildad, quebrantamiento y servicio. Es practicado entre nosotros en forma grupal, individual o en pequeños grupos, siempre guiados por los Líderes autorizados de la congregación.

4. - Imposición de manos en oración por los enfermos. En la obra redentora de Cristo en la cruz del Calvario, así como fue pagado un precio por nuestra Salvación, también creemos que la muerte expiatoria de Cristo es suficiente para sanar nuestros cuerpos físicos. “…y por su llaga fuimos nosotros curados.” (Is.53:5).
Cristo puede sanar toda enfermedad. El nos enseñó y nos mandó a orar por los enfermos, en nuestros cultos, o en forma personal. Oramos por los enfermos con imposición de manos: “… sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” (Mr. 16:18).

 

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